¿Pedir disculpas a un cliente? ¿Y a un compañero?

Suele ser una acción rentable asumir la responsabilidad de los actos y reconocerlo ante quien haga falta. La equivocación es el instrumento necesario para seguir avanzando y evolucionando.

A continuación os dejamos una serie de pautas para que la forma de pedir disculpas sea la idónea:

Cuida el tiempo

Cuando se trata de un conflicto interpersonal, la disculpa debe pedirse cuanto antes para evitar que mine la relación o el clima laboral; y para minimizar el efecto pernicioso, cuando se trata de un error que hemos cometido. Eso sí, en el primer caso es necesario esperar a que los ánimos se hayan calmado, porque cuando se producen situaciones de gran crispación emocional, ni nosotros somos capaces de elaborar argumentos racionales ni el ofendido está preparado para escucharlos.

Siempre en primera persona y personalizada

La disculpa debe venir desde el yo, nunca desde el tú: “Siento que te hayas podido sentir mal por mi culpa”, “me he equivocado en este planteamiento”, “he cometido un error”. De esta manera eliminamos cualquier atisbo de ataque que pueda sentir el otro si intentamos justificar nuestra propia actitud en función de la reacción del interlocutor. Y si te has equivocado con alguien, debes disculparte ante ese alguien y no ante terceras personas. Read more…